TRATAMIENTO TERMICO
Se conoce como tratamiento térmico al conjunto de operaciones de
calentamiento y enfriamiento, bajo condiciones controladas de temperatura,
tiempo de permanencia, velocidad, presión, de los metales o las aleaciones en
estado sólido, con el fin de mejorar sus propiedades mecánicas, especialmente
la dureza, la resistencia y la elasticidad. Los materiales a los que se aplica
el tratamiento térmico son, básicamente, el acero y la fundición, formados por
hierro y carbono. También se aplican tratamientos térmicos diversos a los
cerámicos.
5.1 PROPIEDADES MECÁNICAS
Las
características mecánicas de un material dependen tanto de su composición
química como de la estructura cristalina que tenga. Los tratamientos térmicos
modifican esa estructura cristalina sin alterar la composición química, dando a
los materiales unas características mecánicas concretas, mediante un proceso de
calentamientos y enfriamientos sucesivos hasta conseguir la estructura
cristalina deseada.
Entre estas
características están:
·
Resistencia al desgaste:
Es la resistencia que ofrece un material a dejarse erosionar cuando está en contacto
de fricción con otro material.
·
Tenacidad:
Es la capacidad que tiene un material de absorber energía sin producir fisuras
(resistencia al impacto).
·
Maquinabilidad:
Es la facilidad que posee un material de permitir el proceso de mecanizado por
arranque de viruta.
·
Dureza: Es la
resistencia que ofrece un material para dejarse penetrar. Se mide en unidades
BRINELL (HB), unidades ROCKWEL C (HRC), VICKERS (HV),etc.
·
Dureza
Vickers mediante la prueba del mismo nombre. También
puede ser definido como la capacidad de un material de no ser rayado.
5.2
TRATAMIENTOS DEL ACERO

El tratamiento
térmico en el material es uno de los pasos fundamentales para que pueda
alcanzar las propiedades mecánicas para las cuales está creado. Este tipo de
procesos consisten en el calentamiento y enfriamiento de un metal en su estado
sólido para cambiar sus propiedades físicas. Con el tratamiento térmico
adecuado se pueden reducir los esfuerzos internos, el tamaño del grano,
incrementar la tenacidad o producir una superficie dura con un interior dúctil.
La clave de los tratamientos térmicos consiste en las reacciones que se
producen en el material, tanto en los aceros como en las aleaciones no férreas,
y ocurren durante el proceso de calentamiento y enfriamiento de las piezas, con
unas pautas o tiempos establecidos.
Para conocer a que
temperatura debe elevarse el metal para que se reciba un tratamiento térmico es
recomendable contar con los diagramas de cambio de fases como el delhierro-carbono.
En este tipo de diagramas se especifican las temperaturas en las que suceden
los cambios de fase (cambios de estructura cristalina), dependiendo de los
materiales diluidos.
Los tratamientos
térmicos han adquirido gran importancia en la industria en general, ya que con
las constantes innovaciones se van requiriendo metales con mayores resistencias
tanto al desgaste como a la tensión. Los principales tratamientos térmicos son:
·
Temple: Su finalidad es
aumentar la dureza y la resistencia
del acero. Para ello, se calienta el acero a una temperatura ligeramente más
elevada que la crítica superior Ac (entre 900-950 °C) y se enfría luego
más o menos rápidamente (según características de la pieza) en un medio como
agua, aceite, etcétera.

·
Revenido:
Sólo se aplica a aceros previamente templados, para disminuir ligeramente los
efectos del temple, conservando parte de la dureza y aumentar la tenacidad. El
revenido consigue disminuir la dureza y resistencia de los aceros templados, se
eliminan las tensiones creadas en el temple y se mejora la tenacidad, dejando
al acero con la dureza o resistencia deseada. Se distingue básicamente del
temple en cuanto a temperatura máxima y velocidad de enfriamiento.

·
Recocido:
Consiste básicamente en un calentamiento hasta la temperatura de austenización
(800-925 °C) seguido de un enfriamiento lento. Con este tratamiento se
logra aumentar la elasticidad, mientras que disminuye la dureza. También
facilita el mecanizado de las piezas al homogeneizar la estructura, afinar el
grano y ablandar el material, eliminando la acritud que produce el trabajo en
frío y las tensiones internas.
·
Normalizado:
Tiene por objetivo dejar un material en estado normal, es decir, ausencia de
tensiones internas y con una distribución uniforme del carbono. Se suele emplear
como tratamiento previo al temple y al revenido.
5.2.1 ENDURECIMIENTO DEL ACERO
El proceso de endurecimiento del acero consiste en el calentamiento del
metal de manera uniforme a la temperatura correcta (ver figura de temperaturas
para endurecido de metales) y luego enfriarlo con agua, aceite, aire o en una
cámara refrigerada. El endurecimiento produce una estructura granular fina que
aumenta la resistencia a la tracción (tensión) y disminuye la ductilidad. El
acero al carbono para herramientas se puede endurecer al calentarse hasta su
temperatura crítica, la cual se adquiere aproximadamente entre los 790 y
830 °C, lo cual se identifica cuando el metal adquiere el color rojo
cereza brillante. Cuando se calienta el acero la perlita se combina con la
ferrita, lo que produce una estructura de grano fino llamada austenita. Cuando
se enfría la austenita de manera brusca con agua, aceite o aire, se transforma
en martensita, material que es muy duro y frágil.
El enfriamiento para el proceso de templado puede efectuarse a
diferentes velocidades de acuerdo a los fines perseguidos y del tipo de acero
(cantidad de carbono y otros elementos aleantes) los más usados son:
1.- Agua.
2.- Aceite.
3.- Sales fundidas.
4.- Soluciones salinas.
5.- Y hasta el aire para ciertos aceros aleados.
5.2.2 TEMPLE
Después que se ha endurecido el acero es muy quebradizo o frágil lo que
impide su manejo pues se rompe con el mínimo golpe debido a la tensión interior
generada por el proceso de endurecimiento. Para contrarrestar la fragilidad se
recomienda el temple del acero (en algunos textos a este proceso se le llama
revenido y al endurecido temple). Este proceso hace más tenaz y menos
quebradizo el acero aunque pierde algo de dureza. El proceso consiste en
limpiar la pieza con un abrasivo para luego calentarla hasta la temperatura
adecuada (ver tabla), para después enfriarla al intemperie en el mismo medio
que se utilizó para endurecerla.
5.2.3 REVESTIDO
Revestimiento
de acero es un recubrimiento exterior que consiste en acero con diferentes
acabados unidos a un núcleo de metal. El revestimiento es una cubierta
protectora que también puede mejorar la apariencia de un edificio, según el
Colegio de Diseño de la Universidad de Minnesota.
Características
Revestimiento
de acero se utiliza comúnmente para tejados y revestimiento. Se presenta en una
variedad de espesores, colores y recubrimientos, tales como poliéster y PVC. El
acero puede ser galvanizado, ondulado o con dibujos con diseños decorativos.
Ventajas
Revestimiento
de acero es fácilmente soldable. Si bien mantenido, es muy durable y resistente
a la corrosión.
Los avances tecnológicos han reducido significativamente los precios; y el aumento de su uso en la industria agrícola de negocios, comercio minorista y.
Los avances tecnológicos han reducido significativamente los precios; y el aumento de su uso en la industria agrícola de negocios, comercio minorista y.
Eficiencia Energética
Aunque
la fabricación de revestimiento de acero genera contaminantes ambientales y es
más intensiva en energía que otros materiales tales como madera y materiales
compuestos, revestimiento de acero puede reducir significativamente el consumo
de energía si se utiliza con aislamiento. El acero también es altamente
reciclable.
5.2.4 RECOCIDO
El recocido es el tratamiento térmico que, en general, tiene como
finalidad principal el ablandar el acero u otros metales, regenerar la
estructura de aceros sobrecalentados o simplemente eliminar las tensiones
internas que siguen a un trabajo en frío. (Enfriamiento en el horno). Esto es,
eliminar los esfuerzos residuales producidos durante el trabajo en frío sin
afectar las propiedades mecánicas de la pieza finalizada, o puede utilizarse el
recocido para eliminar por completo el endurecimiento por deformación. En este caso,
la parte final es blanda y dúctil pero sigue teniendo un acabado de superficie
y precisión dimensional buenos. Después del recocido, se puede realizar un
trabajo en frío adicional dado que la ductilidad se restaura; al combinar
ciclos de repetición de trabajo en frío y recocido, pueden alcanzarse
deformaciones totales grandes..
El término "recocido" también se utiliza para describir otros
tratamientos térmicos. Por ejemplo, los vidrios pueden tratarse de manera
térmica o recocerse para eliminar los esfuerzos residuales presentes en el
mismo. Los hierros y aceros pueden recocerse para maximizar sus propiedades, en
este caso la ductilidad, aun cuando no se haya trabajado con el material en
frío.
5.2.5 CEMENTADO
Consiste en el endurecimiento de la superficie externa del acero al bajo
carbono, quedando el núcleo blando y dúctil. Como el carbono es el que genera
la dureza en los aceros en el método de cementado se tiene la posibilidad de
aumentar la cantidad de carbono en los aceros de bajo contenido de carbono antes
de ser endurecido. El carbono se agrega al calentar al acero a su temperatura
crítica mientras se encuentra en contacto con un material carbonoso. Los tres
métodos de cementación más comunes son: empacado para carburación, baño líquido
y gas.
5.2.6 CARBURACION
El término carburación es más explícito que el de cementación, empleado
generalmente.
El objetivo de la cementación es crear una capa superficial rica en
carbono, y de una dureza elevada, en la superficie de la pieza de acero de bajo
carbono.
Los aceros de cementación contienen normalmente 0,25% de carbono como
máximo. Su tenor dé carbono es a menudo inferior a 0,20% los contenidos máximos
obtenidos en la superficie están entre 0,70 y 1,10%, de ellos 0,80% es el más
utilizado con una profundidad de capa entre 0,03mm. y 1.7 mm.
El proceso se hace calentando hasta el rango de temperatura austenítico,
manteniendo el acero en contacto con el ambiente cementante para permitir que
el carbono se difunda hasta una profundidad satisfactoria, con enfriamiento lento
y tratamiento térmico de temple posterior. El agente carburante puede ser un
gas, un sólido o un baño de sales.
El contenido de carbono disminuye desde la superficie hacia el centro.
Se obtiene, asi después del temple, una dureza superficial muy elevada,
mientras que la zona central que contiene el bajo carbono inicial se endurece
poco y permanece tenaz.
Se entiende que la cementación comprende dos operaciones sucesivas
distintas, la carburación (cementar es enriquecer la capa superficial en
carbono o sea en cementita) y el temple
5.2.7 CARBONITURADO
Proceso de endurecimiento de un
material ferroso en una atmósfera gaseosa que contiene carbón y nitrógeno.